¿Es bueno dormir con tus hijos?


Criar a tus hijos es seguramente la tarea más difícil y demandante que tendrás en tu vida (si decides tenerlos, por supuesto). Todos los padres y expertos tienen consejos y la supuesta “fórmula” que hará que todo vaya sobre ruedas. Las opiniones constantes pueden abrumar y como en todo, también hay mucho debate sobre el descanso de nuestros hijos: ¿es bueno que duerman con sus padres?

En contra del co-lecho

El “co-lecho” no es más que compartir cama con tus hijos. Muchas personas defienden que los hijos desde muy temprana edad duerman en camas y habitaciones separadas de sus padres. 

Una de las razones por las que esto se defiende a menudo es por la necesidad de que un niño tenga su propio espacio: durmiendo separado de sus padres se genera una mayor independencia. Si un bebé se acostumbra a dormir constantemente con sus padres, al tener que hacerlo por separado le costará mucho más conciliar el sueño ya que no están las condiciones específicas que le ayudan a dormir: el calor corporal de otras personas, el sentimiento de protección, el sonido de sus respiraciones…

Más allá de generar una dependencia para dormir, también puede causar una gran dependencia emocional (tanto del niño por sus padres como de los padres por su niño).

También es cierto que muchas de las personas que acostumbran a dormir con sus padres o con sus hijos, acaban por desarrollar trastornos del sueño como el insomnio a causa de las molestias de su compañía (movimientos, ruidos, bruxismo…)

Por otro lado, el sueño en familia puede dañar la relación de pareja de los padres, pues reduce las posibilidades de tener momentos de intimidad, además del sueño, que es una parte vital para el buen funcionamiento de una relación.

A favor de dormir con tus hijos

Las ventajas de dormir juntos se deben ver desde las diferentes edades del niño: la primera razón a favor de esto siempre suele ser la lactancia. Con los bebés recién nacidos sí que es importante tener un vínculo y una proximidad mayor, tanto por el apego a tu bebé como por la comodidad. Al dormir con un bebé lactante, se facilitan mucho las tomas de leche durante la noche, sobre todo si se duerme cerca y el pequeño tiene vía libre hacia el pecho. 

Una de los mayores ladrones del sueño al ser padre primerizo es el bienestar de tu bebé. Por eso, conviene mantener la cuna en la habitación para cerciorarse de vez en cuando de que el niño está respirando bien y de que no está en ninguna mala postura. Esto puede tranquilizar infinitamente al progenitor, lo que ayuda a que duerma mejor.

Para los niños un poco más mayores, se ha visto que el dormir con sus padres en temporadas donde suelen tener más pesadillas, terrores nocturnos o parálisis del sueño, ayuda a que concilien mejor el sueño y en el caso de despertarse muchas veces por la noche, a volver a dormirse antes. 

En cualquier edad, está comprobado que la experiencia de dormir junto a alguien refuerza los vínculos de apego.

¿Hay alguna respuesta en claro?

Lo cierto es que no. Cada familia, cada padre y cada niño tiene una forma determinada de ser: algunos son más propensos a las dificultades para dormir y otros son más independientes. Nuestro consejo es que cada padre haga lo que crea que es lo correcto, eso sí, siempre que no perjudique la salud de ningún miembro de la familia.

Y nuestra mayor recomendación es tener un colchón grande, para que pase lo que pase, siempre haya hueco para todos.

 

Y tú, ¿qué crees que es lo mejor para tus hijos?

🍪 Este sitio web utiliza cookies para garantizar que obtenga la mejor experiencia en nuestro sitio web.
La suscripción se ha realizado correctamente
Este email ya nos consta como registrado