¿Pueden los colores afectar a tu descanso?

La respuesta rápida es sí. Los colores, como todos los estímulos sensibles, tienen un fuerte componente psicológico, que aunque muchas veces no sea perceptible de manera consciente, afecta a nuestra forma de sentirnos y de actuar.

La psicología del color lleva décadas siendo analizada, sobre todo en el mundo de la decoración: ¿nunca te has fijado en que los restaurantes de comida rápida utilizan siempre colores cálidos? ¿O que los gimnasios tienden al blanco y negro pero con grandes destellos de colores brillantes como el rojo o el verde? ¿Y en que los balnearios prefieren los azulados?

Nosotros te traemos los mejores colores para tu descanso.

Los mejores colores para las habitaciones

Los colores que más convienen a las habitaciones son los que generan mayor estado de relajación y tranquilidad. Por lo general, estos colores suelen ser más bien fríos (desde azulados, verdes y morados), aunque, con alguna excepción.

El azul, en la mayoría de sus tonos, ayuda al cuerpo a relajarse y a regular los ritmos circadianos que, al fin y al cabo, son quienes ayudan a dormir. El recuerdo que produce del mar y la paz sume al cuerpo en el sueño. En sus variantes más claras amplía mucho el espacio de las habitaciones (por ello es recomendable en dormitorios pequeños), mientras que los tonos oscuros generan tranquilidad pero empequeñecen la habitación (es mejor utilizarlos en espacios grandes).

El amarillo (al contrario de lo que pareciera) es el segundo mejor color para dormir. En sus tonos más suaves y rebajados fomenta la relajación del sistema nervioso.

Los tonos grises plateados son muy sencillos y crean una atmósfera de relax. Algunos estudios prueban que los reflejos plateados recuerdan a la luz de la Luna, siendo la causa de una mayor producción de melatonina. Sin embargo, no se debe utilizar en exceso ya que puede ser muy estimulante si brilla mucho.

Otro de los colores que mejor nos adapta al sueño es el verde, puesto que aporta un toque natural, relaja la vista y crea un ambiente positivo que nos hace despertar de mejor humor.

Por otro lado, los peores colores para un dormitorio son el gris oscuro, porque causa una sensación de soledad y desasosiego, y los tonos rojizos y anaranjados fuertes, pues estimulan mucho al cerebro.

¿De qué color pongo la ropa de cama?

Para la ropa de cama también son beneficiosos los colores mencionados anteriormente. No obstante, se debe hacer una buena combinación entre tonos fríos y más cálidos para equilibrar la gama cromática del dormitorio. 

En los cuartos donde únicamente hay colores cálidos hay una mayor sobreexcitación y en aquellos donde dominan los colores fríos y apagados, se respira una atmósfera más sombría y triste que también puede incidir en el descanso.

Por ejemplo, si se decide pintar el cuarto en un tono azulado, tal vez sería buena idea añadir una funda de edredón o unos cojines en tonos amarillos muy suaves, para crear una mayor armonía.

Es importante que la ropa de cama tienda a los tonos claros, ya que en aquellas oscuras es más difícil distinguir la suciedad y se tiende a cambiarlas menos. También es recomendable cambiar la ropa de cama mínimo una vez por semana.

 

¿Qué color prefieres tú?

desde [location] hace [time]
🍪 Este sitio web utiliza cookies para garantizar que obtengas la mejor experiencia en nuestro sitio web.
La suscripción se ha realizado correctamente
Este email ya nos consta como registrado

Hi there

Welcome Guest
We typically reply within minutes
James
Hello! James here from Support team,this is sample text. Original text will display as per app dashboard settings